Fetichismo en estado puroooo! Bragas, sujetadores, bodies, uniformes escolares, bañadores infantiles... Todo usado y en venta para satisfacer el morbo de todos a los que el sexo les entra por el olfato. Los japoneses están dispuestos a pagar entre 30 y 70 euros por una par de braguitas, incluso más, si están orinadas. Para dar fe de que el orín impregna la prenda se adjunta una foto de la chica mientras orina y otra foto de la mancha que queda. Las tiendas Burusera (ブルセラ) han estado envueltas en polémica porque muchas de las chicas que venden sus ropa interior son menores... Algunas, incluso, ante las barreras legales que les impide vender sus bragas, dejan que los clientes huelan directamente entre sus piernas.

Las tiendas se han puesto de moda pero hasta hace bien poco los japoneses compraban las bragas usadas en máquinas expendedoras como la de la foto.

Pero a las tiendas Burusera les ha salido otra competidora: las tiendas Namasera (ナマセラ) que significa "fresco" en japonés. La mujer no lleva las bragas en la mano a la tienda donde pretende venderlas sino que las lleva puestas y se las quita allí mismo.

Está claro que pa´ gustos, colores... y que los japoneses no son los únicos que se "ponen" así. En Francia y hasta en Inglaterra se vende ropa interior usada... Y los fabricante de lencería no desaprovechan la oportunidad. Triumpf ha lanzado este sujetador "cazamaridos" (me imagino que lo llaman así porque tiene relleno y las hará parecer más pechugonas y atractivas).
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